Los beneficiarios del Seguro Social recibirán un aumento del 3.2% en sus pagos mensuales el próximo año, anunció la Administración del Seguro Social (SSA) el 12 de octubre.
El ajuste por costo de vida (COLA) del 2024 marca una gran caída con respecto al aumento del 8.7% de este año, lo que es reflejo de una considerable desaceleración de la inflación en los últimos 12 meses.
A partir de enero, el beneficio mensual promedio de jubilación del Seguro Social aumentará en aproximadamente $59, de aproximadamente $1,848 a
$1,907, según indicó la SSA. El beneficio promedio por discapacidad aumentará de $1,489 a $1,537
Se espera que con este aumento, los jubilados podrán mantenerse al día con los precios crecientes.
Se sabe que los adultos mayores siguen sintiendo el impacto de sus jubilaciones cuando compran alimentos y gasolina.
El COLA se aplicará a los beneficios de los veteranos y a los pagos de jubilación, así como a los pagos del Seguro Social.

Precios al consumidor calcula el COLA
La SSA basa el ajuste por costo de vida, en cambios en el Índice de Precios al Consumidor para Trabajadores Asalariados en Zonas Urbanas y Trabajadores Administrativos (CPI-W), para el tercer trimestre de un año al siguiente.
El CPI-W (The Consumer Price Index for Urban Wage Earners and Clerical Workers) Índice de precios al consumidor para asalariados y trabajadores
administrativos urbanos, es un subgrupo del índice principal de precios al consumidor, que proporciona la cifra final en los informes sobre la inflación.
El ajuste del 2024 representa la diferencia entre el índice promedio del CPI- W para julio, agosto y septiembre del 2022 y el promedio para esos meses en el 2023.
Poco antes de que se revelara el COLA, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos anunció que el CPI-W aumentó a una tasa del 3.6% en septiembre, luego de aumentos del 2.6% y el 3.4% en julio y agosto, respectivamente.
Los beneficios del Seguro Social se han ajustado anualmente por inflación desde 1975. Los dos aumentos anteriores por costo de vida —del 5.9% en el 2022 y del 8.7% en el 2023— fueron los más grandes desde principios de 1980, y aumentaron el beneficio mensual promedio de jubilación en $92 y $146, respectivamente, en esos años.

Inflación, impacto en Medicare
Si bien es mucho más bajo que en los últimos años, el ajuste del 2024 todavía podría fortalecer el poder adquisitivo de los jubilados si la inflación aumenta a un ritmo más lento que el COLA.
La encuesta de la Reserva Federal sobre pronosticadores profesionales proyecta que el índice principal de precios al consumidor disminuirá del actual porcentaje de 3.6 al 2.7% a mediados del 2024.
Un aumento más bajo solo significa que los beneficiarios del Seguro Social han enfrentado menos inflación desde su último COLA, lo que es bueno para las finanzas del hogar, señalan analistas.
Sin embargo, esas ganancias podrían ser menores en parte por un aumento en las primas mensuales de la Parte B de Medicare, la porción de Medicare que cubre los servicios ambulatorios, como las visitas al médico.
Para la mayoría de los beneficiarios de Medicare, las primas de la Parte B se deducen directamente de sus pagos del Seguro Social, por lo que un aumento de las tarifas afectaría el COLA.
Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid aún no han anunciado las primas de la Parte B para el 2024. En su informe anual del 2023, publicado en marzo, los administradores de Medicare calcularon que la prima estándar de la Parte B pagada por la mayoría de los beneficiarios aumentaría de $164.90 al mes este año, a $174.80 en el 2024, pero esa cifra era preliminar.

Nuevos impuestos
El Seguro Social se financia en gran parte con un impuesto sobre la nómina del 12.4% sobre los salarios que reúnen los requisitos, y los empleadores y empleados pagan igual porcentaje del 6.2%. (Las personas que trabajan por cuenta propia pagan la cantidad total).
El impuesto se aplica a la ganancia de hasta cierto límite, que aumentará el próximo año de $160,200 a $1,68,600.
Esas contribuciones se destinan a pagos mensuales para los beneficiarios actuales del Seguro Social, y cualquier exceso se deposita en dos fondos fiduciarios, uno para los beneficios jubilatorios y para sobrevivientes y el otro para los beneficios por discapacidad.
Los fondos tenían un excedente de más de $2.8 billones a fines del 2022, pero los administradores del Seguro Social estiman que esta reserva se agotará para el 2034 a menos que el Congreso tome medidas para estabilizar las finanzas del sistema.
En ausencia de tal medida, los beneficios continuarían siendo pagados por los impuestos de nómina que se reciben, pero serían aproximadamente un 20% más bajos, según proyectaron los fideicomisarios en su informe anual más reciente.
Representantes del senado han esbozado propuestas para abordar el déficit al aumentar los ingresos del Seguro Social; mediante la inversión de fondos del Gobierno en acciones privadas, y al aumentar los impuestos sobre la nómina de los trabajadores de ingresos altos.


